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domingo, 17 de febrero de 2013

Sinfonia N°6, Op.74. "Patetica" - Tchaikovsky


Hola a todos, después de un verano sin mucha actividad en materia de análisis musical, vuelvo a escribir sobre una obra que me conmueve hasta las fibras mas intimas de mi alma: La Sinfonía n. º 6 en si menor , op. 74 , Patética, del compositor ruso Piotr Illich Tchaikovsky. Dicha sinfonía, es la última que compuso y dirigió dicho compositor (escrita entre febrero y finales de agosto de 1893) y que dirigió él mismo en su estreno en San Petersburgo el 16 de Octubre de 1893. Nueve días después, moriria. La segunda actuación, bajo dirección de Eduard Nápravník , se llevó a cabo 21 días después, en un concierto conmemorativo.

 Este compositor, ruso por donde se lo mire, tiene un estilo que no puede encasillarse dentro de los márgenes del nacionalismo ruso, sino mas bien con ansias de adquirir modismos europeos. Su música, de carácter cosmopolita en lo que respecta a las influencias (entre ellas y en un lugar preponderante la del sinfonismo alemán, aunque no carente de elementos rusos), es completa y absolutamente expresiva y personal, reveladora la personalidad del autor, compleja y atormentada. Sus vastos y abrumadores pasajes emotivos logran en el publico una sensación de calidez y emoción que permiten comprender a este compositor con un alma tan pasional.

Hablando un poco del compositor, gracias al sostén económico de una rica viuda, Nadejda von Meck –a la que paradójicamente nunca llego a conocer–, Tchaikovsky pudo dedicar, desde finales de esa década, todo su tiempo a la composición. Gracias a esa dedicación exclusiva fueron algunas de sus obras más fantasticas, entre las que sobresalen sus ballets El lago de los cisnes, La cenicienta, La bella durmiente y Cascanueces, sus óperas Evgeny Oneguin y La dama de picas, y las tres últimas de sus seis sinfonías. 

La obra que hoy les presento, es su obra postuma subtitulada «Patética», es especialmente reveladora de la compleja personalidad del músico y del drama íntimo que rodeó su existencia, atormentada por una homosexualidad reprimida y un constante y mórbido estado depresivo.

No me agradaría en este punto hacer hincapié en la elección sexual del compositor, sino mas bien comentar para dejar en claro al lector, que en una sociedad muy compleja, un ser con la sensibilidad de Tchaikovsky era poco frecuente. Lo que le causó a éste una enorme congoja y una depresión galopante.

La muerte de Tchaikovski ha sido atribuida tradicionalmente al cólera, contraído con mayor probabilidad al beber agua contaminada durante varios días antes. Pero algunos han elaborado teorías en base a un supuesto suicidio. 

Por los datos que se aportan, parece ser que él bebió agua con un veneno que intencionadamente puso en su vaso él mismo. Pero esta teoría es bastante discutida.

Vamos a lo que vinimos a leer, la 6ª sinfonía de Tchaikovsky:

-La sinfonía tiene cuatro movimientos:

1.Adagio - Allegro non troppo - Andante - Moderato mosso - Andante - Moderato assai - Allegro vivo - Andante Come Prima - Andante mosso 
2.Allegro Con grazia 
3.Allegro molto vivace 
4.Finale: Adagio Lamentoso – Andante

El mensaje de la Existencia en el primer tiempo del primer movimiento está marcado por el fagot. Desde lo que es el vacío y la oscuridad un grito que crece ("in crescendo”) nos anuncia la llegada de ésta. Tomarán el relevo la viola que de a poco comienzan a avanzar. Tras un comienzo tímido, la Existencia vuelve a caer a la mismísima Nada. En un melancólico "andante"(a velocidad caminada, andada), los rabeles  (instrumento musical de cuerda frotada, similar al violín, de uso popular en la península ibérica) ponen de manifiesto la esperanza que le queda a la Existencia. En un álgido "forte"(fuerte) se inicia la lucha entre la Existencia y la nada, secundada por los instrumentos de viento de madera pero un "pianissimo"(suavísimo) nos demuestra la pérdida de la batalla.

En el 2º movimiento la lucha continúa pero es más onírico, como un sueño. La existencia sabe que es un ente, pero llega a pensar que la realidad de los sueños puede ser tangible. Quizá el "allegro con grazia"(tiempo rápido con gracia) intente fundir un hermanamiento o, mejor aún, un casamiento de la Existencia con la Contingencia pero acabará desistiendo, por lo que vuelve a la Nada como en un principio.

El “allegro molto vivace”(movimiento muy rápido) del tercer movimiento nos deja pensar que la Existencia vuelve con todo su esplendor mientras camina a paso de marcha y cree que se ha abierto una ventana a la esperanza. El movimiento es movido y esperanzador. El patetismo se hace presente en los vaivenes emocionales de esta obra.

El 4º tiempo queda marcado por un "adagio lamentoso"(lento, lamentoso). La Existencia y la Nada se baten en un colérico cuerpo a cuerpo que nos impide adivinar quién es quién. Aquí podemos apreciar uno de las cadencias más fascinantes de esta sinfonía. Es el último llanto, el final, el silencio y trágicamente, la Muerte. La Existencia vuelve a donde estaba, pero esta vez no volverá nunca. Es la tragedia de la existencia. Es la muerte hecha música. La obra postuma finaliza con timbales, Violoncellos, violas y tubas fundiéndose hacia esa mismísima nada… no quedan esperanzas. Todo ha sido dicho…

CONSEJO: en caso de tener poco tiempo y querer ver el alma de la obra, aconsejo saltar al ultimo video, o sea, al 4to movimiento. Alli la muerte deja helado al espectador.

A continuación, la 6ta sinfonía “Patetica” del magnifico Piotr Illich Tchaikovsky:



Espero que la hayan disfrutado.Se aceptan consejos, criticas, comentarios o lo que deseen en mi Facebook (http://www.facebook.com/juan.roleri ) Twitter (www.twitter.com/juanroleri ) o mail juanrlr@gmail.com

Les envio un afectuoso saludo.
Juan R.





Fuentes:
-http://es.wikipedia.org/wiki/Rabel
-http://jabatos-trestristestigres.blogspot.com.ar/2011/10/patetica-tchaikovsky-sinfonia-n-6.html
-http://es.wikipedia.org/wiki/Sinfon%C3%ADa_n.%C2%BA_6_(Chaikovski)

domingo, 2 de septiembre de 2012

Prometeus: Mitologia griega + Poema Sinfonico 5 de Franz Liszt


Hola estimadísimos amigos, después de un largo lapso de tiempo sin escribir, debido al poco tiempo libre que me dejaron los conciertos que di en los pasados 3 meses, vuelvo a escribir una nota en esta sección de “Música Comentada”. ¿Que mejor manera de retomar la escritura que hablando de mi amadísimo Franz Liszt?
Aquellos que sentimos profunda pasión por la mitología como por la música de Liszt, vemos en sus poemas sinfónicos un mar de éxtasis en el cual bañar nuestra alma. En esta oportunidad, quiero puntualizar un Poema Sinfónico en particular: en Numero 5, Prometheus.
El poema sinfónico Prometeo de Liszt, compuesto en 1850 y orquestado cinco años más tarde, se sitúa en pleno fervor romántico.
Como en la mayor parte de sus otros poemas sinfónicos el programa de Prometeo habla de sufrimiento y glorificación e inmediatamente describe al gigante mitológico que trae el fuego a Tasso, Mazeppa y los guerreros cristianos de La Batalla de los hunos, y sobre todo al propio Liszt, La primera versión, en forma de obertura, fue completada en 1850 para la representación de la tragedia de Herder Prometeo encadenado, que fue interpretada en la festiva presentación de la estatua de Herder en Weimar.
Liszt también músico algunos coros de la obra de Herder. Algunos años más tarde reorganizó éstos y la obertura para crear un poema sinfónico que revela de manera más reconocible que todos los demás poemas las partes de la forma sonata, o más bien la reinterpretación romántica de la misma, en su tema principal, heroico y masculino, y en los temas femeninos de la exposición, tormentosos, graves o resolutivos. El lugar de una sección central de desarrollo lo ocupa una fuga, que se corresponde en carácter a la música de “lucha” asignada a este lugar por la estructura formal del drama romántico. Tras una breve recapitulación la pieza acaba con una música de resolución, una apaciguadora conclusión para la cual parece como si hubiera sido compuesta la totalidad de la obra. ¿Es realmente esto una forma sonata? Es al menos como era visto por los teóricos del siglo XIX y también por Liszt, que no componía según el canon de la forma, sino que creaba nuevas formas musicales para innumerables variantes del contraste entre “sufrimiento y glorificación”.
En las notas al programa del concierto que los días 10, 11 y 12 de febrero de 2006 la Orquesta y el Coro Nacionales de España, con Josep Pons en la dirección, ofrecieron en Madrid, y en el que se interpretó, entre otras obras prometeicas, el poema sinfónico de Liszt, Stefano Russomanno escribía:
“La figura de Prometeo tiene en Liszt un componente de egocentrismo exacerbado. ¿Debemos entenderlo como una especie de autorretrato? El compositor encontraba tal vez en los sufrimientos de Prometeo un reflejo de sus propios tormentos, un eco de las vicisitudes del genio romántico que por medio de su arte acerca a los hombres un trozo de paraíso (o infierno), recibiendo a cambio incomprensión y decepción. Lo cierto es que la música del Prometeo lisztiano nació en 1850 para acompañar la representación del Prometeo liberado de Johann Gottfried Herder. Cinco años después, el músico retomó la pieza inicial, la orquestó y la convirtió en poema sinfónico. Prometeo está concebido según una polaridad dialéctica “sombra-luz” muy querida por el compositor húngaro. La pieza arranca con los tonos oscuros y macizos del metal, al que contestan no menos enérgicas y dramáticas frases de la cuerda en el registro grave. El monolítico y rocoso comienzo se diluye progresivamente en una peroración más distendida, no exenta de énfasis. El esquema guarda algún parecido con el de la Sonata en Si menor (escrita en 1852-53), sobre todo si se tiene en cuenta el siguiente episodio, escrito en riguroso estilo contrapuntístico. La animación y densidad de este pasaje desemboca en un clima de desolación, recorrido por grandes zonas de vacío en la orquesta.
La reexposición del comienzo trae de nuevo una tímbrica sulfurosa, pero pronto empiezan a penetrar los primeros rayos de luz del final, que tiene un carácter casi festivo aunque lastrado por cierta tendencia a la retórica y grandilocuencia propia en ocasiones del Liszt orquestal.”

Hasta acá hemos hablado de la composición de Liszt, pero aun no hemos hablado del mito. Aquí les entrego el motivo del sufrimiento mitológico de Prometeus:

<< ... Era un tiempo en el que existían los dioses, pero no las especies mortales. Cuando a éstas les llegó, marcado por el destino, el tiempo de la génesis, los dioses las modelaron en las entrañas de la tierra, mezclando tierra, fuego y cuantas materias se combinan con fuego y tierra. Cuando se disponían a sacarlas a la luz, mandaron a Prometeo y Epimeteo que las revistiesen de facultades distribuyéndolas convenientemente entre ellas. Epimeteo pidió a Prometeo que le permitiese a él hacer la distribución "Una vez que yo haya hecho la distribución, dijo, tú la supervisas ". Con este permiso comienza a distribuir. Al distribuir, a unos les proporcionaba fuerza, pero no rapidez, en tanto que revestía de rapidez a otros más débiles. Dotaba de armas a unas, en tanto que para aquellas, a las que daba una naturaleza inerme, ideaba otra facultad para su salvación. A las que daba un cuerpo pequeño, les dotaba de alas para huir o de escondrijos para guarnecerse, en tanto que a las que daba un cuerpo grande, precisamente mediante él, las salvaba.
De este modo equitativo iba distribuyendo las restantes facultades. Y las ideaba tomando la precaución de que ninguna especie fuese aniquilada. Cuando les suministró los medios para evitar las destrucciones mutuas, ideó defensas contra el rigor de las estaciones enviadas por Zeus: las cubrió con pelo espeso y piel gruesa, aptos para protegerse del frío invernal y del calor ardiente, y, además, para que cuando fueran a acostarse, les sirviera de abrigo natural y adecuado a cada cual. A algunas les puso en los pies cascos y a otras piel gruesa sin sangre. Después de esto, suministró alimentos distintos a cada una: a unas hierbas de la tierra; a otras, frutos de los árboles; y a otras raíces. Y hubo especies a las que permitió alimentarse con la carne de otros animales. Concedió a aquellas descendencia, y a éstos, devorados por aquéllas, gran fecundidad; procurando, así, salvar la especie.</
Pero como Epimeteo no era del todo sabio, gastó, sin darse cuenta, todas las facultades en los brutos. Pero quedaba aún sin equipar la especie humana y no sabía qué hacer. Hallándose en ese trance, llega Prometeo para supervisar la distribución. Ve a todos los animales armoniosamente equipados y al hombre, en cambio, desnudo, sin calzado, sin abrigo e inerme. Y ya era inminente el día señalado por el destino en el que el hombre debía salir de la tierra a la luz. Ante la imposibilidad de encontrar un medio de salvación para el hombre. Prometeo roba a Hefesto y a Atenea la sabiduría de las artes junto con el fuego (ya que sin el fuego era imposible que aquella fuese adquirida por nadie o resultase útil) y se la ofrece, así, como regalo al hombre. Con ella recibió el hombre la sabiduría para conservar la vida, pero no recibió la sabiduría política, porque estaba en poder de Zeus y a Prometeo no le estaba permitido acceder a la mansión de Zeus, en la acrópolis, a cuya entrada había dos guardianes terribles. Pero entró furtivamente al taller común de Atenea y Hefesto en el que practicaban juntos sus artes y, robando el arte del fuego de Hefesto y las demás de Atenea, se las dio al hombre. Y, debido a esto, el hombre adquiere los recursos necesarios para la vida, pero sobre Prometeo, por culpa de Epimeteo, recayó luego, según se cuenta, el castigo del robo.
El hombre, una vez que participó de una porción divina, fue el único de los animales que, a causa de este parentesco divino, primeramente reconoció a los dioses y comenzó a erigir altares e imágenes a los dioses. Luego, adquirió rápidamente el arte de articular sonidos vocales y nombres, e inventó viviendas, vestidos, calzado, abrigos, alimentos de la tierra. Equipados de este modo, los hombres vivían al principio dispersos y no en ciudades, siendo, así, aniquilados por las fieras, al ser en todo más débiles que ellas. El arte que profesaban constituía un medio, adecuado para alimentarse, pero insuficiente para la guerra contra las fieras, porque no poseían el arte de la política, del que el de la guerra es una parte. Buscaban la forma de reunirse y salvarse construyendo ciudades, pero, una vez reunidos, se ultrajaban entre sí por no poseer el arte de la política, de modo que al dispersarse de nuevo, perecían. Entonces Zeus, temiendo que nuestra especie quedase exterminada por completo, envió a Hermes para que llevase a los hombres el pudor y la justicia, a fin de que rigiesen en las ciudades la armonía y los lazos comunes de amistad. Preguntó, entonces, Hermes a Zeus la forma de repartir la justicia y el pudor entre los hombres: "¿Las distribuyo como fueron distribuidas las demás artes?".
Pues éstas fueron distribuidas así: Con un solo hombre que posea el arte de la medicina, basta para tratar a muchos, legos en la materia; y lo mismo ocurre con los demás profesionales. ¿Reparto así la justicia y el poder entre los hombres, o bien las distribuyo entre todos?. "Entre todos, respondió Zeus; y que todos participen de ellas; porque si participan de ellas solo unos pocos, como ocurre con las demás artes, jamás habrá ciudades. Además, establecerás en mi nombre esta ley: Que todo aquel que sea incapaz de participar del pudor y de la justicia sea eliminado, como una peste, de la ciudad''.>>


A continuación les dejouna buena versión que encontré en Internet para que disfruten:

Fuentes:
Espero que les haya gustado tanto como a mi.
¡¡¡Saludos a todos y hasta la proxima!!!
Juan R.